por quien se aventura en los andurriales de la práctica coral.
Y si no son sabidas, aquí van unos versos explicativos de nuestro "casi tenor conocido" que ilustran las penas del coreuta sometido al aluvión de mensajes del grupo de correo del coro y los horarios inverosímiles para ensayar (tiembla Almafuerte).
Canta el pueta...
Si para entender lo que escribieron
debo interpretar en que pensaron
Si para recobrar mi inteligencia
debí perder primero mi neurona somnolienta
si para conseguir cantar seguido
tuve que soportar almorzar sin tinto
tengo por bien sufrido lo sufrido
tengo por bien llorado lo llorado
porque después de todo he comprobado
que con el coro todo sabe mejorado
y además también he comprendido
que lo que el canto tiene de florido
yo me di el gusto de haberlo destruido.
(Versión libre - pero muy libre- de proverbio anónimo - pero muy anónimo-.)
A los ensayos, se va a cantar, ¡cualquiera lo sabe...!
Algunos caminando, otros conduciendo, todos llegamos tarareando alguna letrilla del propio gusto o del repertorio (muchas veces, ambas cosas coinciden maravillosamente).
Y entramos aclarando la voz y saludando con ganas.
¡Hasta un bostezo es sonoro los sábados al mediodía!
Y todo eso está muy bien.
Después de todo, a los ensayos... se va a cantar.
Sin embargo... ¿es posible hacerlo sin haber escuchado?
La semana pasada nos sorprendió agradablemente el ejemplo de una compañera. Ella fue a escuchar o -dicho de otra manera- fue a "hacer silencio".
No sé si pensaba, mientras tanto, que el silencio es tan importante que hasta necesitamos escribirlo (en el lenguaje verbal, los puntos "suspenden" la cadena hablada, dotando de nuevos significados a lo dicho).
En música, el silencio se corporiza, la notación le adjudica un signo.
Cito a los que saben:
"Tanto el silencio del lenguaje como el silencio que se introduce en la música suelen ser respiraciones que reclaman la atención. Respirar será crear el hueco en el que la atención puede desplegarse. El silencio es entonces como un suspiro, el nombre con el que la tradición francesa del s.XVIII designaba al silencio del valor de una negra en música. El silencio de negra es un suspiro, el de corchea medio suspiro, el de semicorchea un cuarto de suspiro... Y en este suspirar tal vez sea posible modificar la forma en que se escucha, transformar el oído."
No sé si nuestra compañera pensaba en estas cosas mientras escuchaba en silencio. Pero ella fue.
Aunque una afección en la garganta la tenía a mal traer... ¡Fue!
Y su presencia allí fue un signo y una enseñanza: a los ensayos... también se va a escuchar.
No podía cantar pero eso no impidió que pudiera estar "en sintonía" y acompañar al coro en ese pasito enorme que es cada encuentro, ese pasito que implica "conocer-se": porque aprender una pieza no es solo memorizar la letra y las figuras, es aprender la letra y las figuras hechas carne y sangre en la voz de los otros.
No hay canto coral si no hay conocimiento efectivo del carácter, de los matices, de los tonos y volúmenes de las voces de nuestros compañeros.
Y para aprender eso, a los ensayos... también se va a escuchar.
A propósito, escuchamos cómo interpreta el "Brussels Chamber choir" lo que nos dice respecto del silencio el genial J. Cage.
Fotos: Cristina Couffignal (quien nos enseñó otro de los valores de un ensayo).
Llegó el momento del reencuentro y de empezar a pensar qué queremos como agrupación para este año.
A diferencia del anterior, contamos con un equipo de trabajo más o menos estable y con cierta experiencia y pasado común. Eso hace que debamos establecer algunos acuerdos, en función de las expectativas que tenemos.
En la primera reunión de este año surgieron algunas ideas muy fuertes que queremos compartir con todos y que, por supuesto, serán complementadas con los aportes de cada uno de ustedes :
Privilegiar la búsqueda del bienestar grupal, el crecimiento espiritual, la camaradería, el compañerismo: que la música no sea un muro que aisla sino un puente que une. No nos convoca el rigor de la técnica sino el placer de cantar.
"Escuchar" a los demás, en el más amplio sentido de la palabra. Es imposible lograr la armonía si sólo nos escuchamos a nosotros mismos.
Comprometerse con los objetivos comunes, aprender con entusiasmo, tomar los desafíos con alegría y voluntad.
Comprender que el canto coral es, antes que nada, un aporte para mejorar nuestra calidad de vida: recibimos mucho más de lo que damos en cada ensayo y en cada presentación.
Compartimos un artículo aparecido en la revista "Noticiero Coral", gracias a la gentileza de Eduardo Quinteros, quien realizó el aporte.
La voz es uno de los canales expresivos más ricos que una persona posee. Cantar entusiasma, emociona, une, representa … Muchas personas se acercan a un coro con búsquedas diferentes, hay quienes desean “aprender” a cantar, quienes buscan un espacio de canalización de sus intereses artísticos o quienes buscan ocupar su tiempo libre, compartiendo con un grupo de pares.
Personalmente, considero que el canto coral es una de las actividades artísticas más completas y ricas para la formación y el crecimiento personal. Intentaré en este espacio, explicar por qué. El trabajo coral permite que cada persona conozca y explore las posibilidades expresivas de su voz, a través de la adquisición de una correcta técnica vocal. Esta se basa en pilares fundamentales que son: relajación (total y parcial), respiración (adquisición de una correcta mecánica fono respiratoria) e impostación (basándose en la exploración de los resonadores naturales y en la correcta apertura de la boca).
Además, en el coro se aprende a concertar con las otras voces, desarrollando independencia auditiva, se vivencian distintos aspectos de la expresión musical: matices, variaciones de movimiento (velocidad), distintas articulaciones, se adquieren nociones de estilística musical, buscando a través de todo esto, el desarrollo de la propia sensibilidad.
El trabajo expresivo apunta a lograr una interpretación sensible, el más alto logro de un coro, aquel que permite que todos los integrantes vibren en una misma frecuencia, sintiendo una unión especial a través de la cual llegan al público, logrando a veces una conexión difícil de explicar con palabras.
Los proyectos que surgen del seno de un coro suelen plantear necesidades económicas que rara vez tienen apoyo externo al grupo y esto genera trabajo extra, que muchas veces lleva tanta o más energía que el trabajo musical. Rara vez los coros tienen resueltos los aspectos económicos que surgen de sus giras, conciertos, encuentros.
A pesar de que a veces el trabajo organizativo resulta pesado, de que sería mucho más fácil tener algún apoyo económico, saber que el coro puede, por la fuerza del grupo, autogestionarse, ayuda a la cohesión grupal, porque sólo con el trabajo democráticamente resuelto, con el esfuerzo de todos, se puede llegar a buen puerto.
La cuestión especial es que todos necesitamos de todos en el coro, cada integrante del grupo, desde el director a cada coreuta, necesita inequívocamente de todos y cada uno. Y en ese compromiso y en esa suma de voluntades hay un verdadero centro de resistencia al individualismo creciente en la sociedad de hoy.
Muchas de las personas que integran un coro, no leen música ni tienen conocimientos musicales específicos, pero sin embargo logran comprender y utilizar conceptos para desarrollar habilidades que les permiten desarrollar su sensibilidad, logrando una profunda elevación personal, y una revalorización del uso constructivo de la fuerza del grupo.
El canto coral posee cualidades formativas muy valiosas a nivel personal, en el crecimiento vocal de cada uno, en la concertación grupal y en el nivel de expresión musical alcanzado, pero también constituye una fuente de desafíos, un valioso tiempo compartido en pos de un objetivo común, una clara demostración de que con esfuerzo y compromiso grandes logros son posibles.
Laura Inés Carabelli Coro Mester de Juglaría – Trenque Lauquen
(Extraído de: NOTICIERO CORAL, DICIEMBRE de 2010 AÑO 11 – Nº 100 SAN CARLOS DE BARILOCHE, RIO NEGRO, PATAGONIA, REPUBLICA ARGENTINA)
Ilustramos con un fragmento del excelente trabajo del director argentino Leonardo García Alarcón.
Noé : Fernando Guimarães, ténor Rad : Mariana Flores, soprano (argentina) La Justice divine : Evelyn Ramirez, contre-alto La Mort : Fabián Schofrin, contre-ténor L'eau : Magali Arnault, soprano Dieu : Matteo Bellotto, basse La Nature humaine : Caroline Weynants soprano
La Cappella Mediterranea - Chœur de chambre de Namur
Y lo que parecía un sueño lejano se fue transformando en una realidad. Ensayos, mates, presencias, ausencias, risas, alguna que otra nota fuera de registro... El recorrido no ha sido fácil para muchos de nosotros, lo saben. Por eso, agradecemos a todos la alegría, el cariño y el entusiasmo con el que fueron tomando los desafíos. Cada gesto positivo ha sido un granito de arena para demostrar, en conjunto, que vale la pena dedicarle tiempo y energías a algo que no tiene una recompensa "material" sino que nos reconforta como seres humanos. ¡Esperamos verlos a todos en el 2011!
Con esta entrada inauguramos un nuevo espacio de comunicación en el que compartiremos la construcción de nuestra historia como agrupación. La idea surgió hace un rato, mientras nos demorábamos entre proyectos y anécdotas; un café y la dicha de ver clarear el día entre amigos. Todavía tenemos dudas con el "nombre" y recién empieza la discusión acerca del repertorio, no sabemos cómo y en dónde continuaremos nuestros ensayos el año que viene pero, lo que sí es seguro, es el compromiso y las ganas de seguir construyendo como equipo; cada uno desde sus fortalezas, sus dones o su empeño. Recorrimos apenas unos meses pero ninguno duda que cada pequeño grano de arena suma, que cada presencia es importante, que cada vez que nos reunimos necesitamos del otro para Ser, incluso cuando estamos en desacuerdo o cuesta armonizar; ninguno duda que todos forman parte de la historia, aunque sea en un tramo mínimo, los que estuvieron, los que están, los que van y vienen y, por supuesto, los que permanecen firmes "como rulo de estatua". Aprendimos, sabemos que tenemos mucho para mejorar y para corregir.
En ese tránsito inauguramos este espacio que se ofrece como otra herramienta para compartir, comunicar y comunicarnos. ¡Bienvenidos al blog!